¿POR QUÉ NO TENGO A QUIEN CONTARLE CÓMO ME SIENTO?

Claves para hacer amigos auténticos

Hay momentos en nuestra vida en los que nos sentimos tristes, preocupados, incomprendidos y tenemos una fuerte necesidad de compartir con alguien nuestras emociones; pero, a pesar de tener amigos, no sentimos la confianza de decirles lo que nos sucede. Podemos sentir que ninguno de nuestros amigos nos comprende o quiere escucharnos ¿Por qué sucede esto?

shutterstock_1079701310.jpg




















¿Estás siendo tú mismo?

A veces somos muy complacientes con nuestros amigos. Quizá no queremos ir con nuestra amiga o amigo a una fiesta, pero vamos de todas formas. Tal vez tampoco queremos hacerle algún favor, deseamos hablar de un tema distinto o queremos hacer otros planes y no nos atrevemos a hablar. Nos olvidamos de nuestras propias necesidades y deseos porque queremos agradarle al otro.

Poco a poco nos vamos borrando de la relación y, a pesar de que convivamos con la otra persona muy seguido, ésta no tiene ni idea de qué es lo que realmente nos gusta. Piénsalo un poco, ¿has sido demasiado complaciente con tus amigos? ¿has preferido no decir lo que realmente pensabas? No ser tú mismo puede ser una de las razones por las cuales no sientes confianza de decir lo que sientes.

Pierde el miedo a abrirte con los demás

En ocasiones no nos atrevemos a decir lo que sentimos porque tememos la reacción de los otros. ¿Y si nos juzgan negativamente o se lo cuentan a otra persona? Tal vez una mala experiencia previa nos ha hecho ser más precavidos. Está bien ser cuidadosos, porque no podemos contar cosas privadas a todos. Tampoco es necesario contarle todo a tus amigos, ya que algunas cosas deben permanecer en el ámbito de lo privado. Sin embargo, si alguien te ha ofrecido su amistad y ha sido amable contigo, vale la pena intentar abrirte con esa persona.

shutterstock_320491475.jpg



















El que no arriesga, no gana. Quizás te lleves una maravillosa sorpresa y esa persona te comprenda, puede que esté atravesando por algo similar o que te brinde el apoyo que necesitas. En ese caso, tu amistad se habrá vuelto más fuerte e íntima. Si no es así, no te preocupes, cada relación te aporta algo valioso, sin importar que no sea la amistad más profunda.

Aumenta tu autoestima

Quererte es el primer paso para abrirte a los demás con confianza. Muchas veces, la baja autoestima hace que las personas no se atrevan a hablar de ellos mismos porque se sienten inferiores, poco importantes o interesantes. Por eso, si quieres disfrutar de amistades más íntimas, aprende a aceptarte y valorarte tal como eres, con tus virtudes y tus defectos. Así permitirás que los demás te quieran y te conozcan realmente. (Te invitamos a revisar nuestro artículo “10 claves para mejorar tu autoestima”).

shutterstock_290087492.jpg



















Esfuérzate

Para profundizar una relación es necesario que le dediques tiempo y atención a la otra persona. Piensa que, si tu das amistad, probablemente también recibirás amistad. Haz planes habitualmente con tus amigos, dedícales tiempo uno a uno, pregúntales cómo están e interésate por su vida en general. No te quedes sólo en temas superficiales. Con estos pequeños gestos conseguirás incrementar la cercanía y, poco a poco, se pueden convertir en amistades íntimas.

shutterstock_352042019.jpg



















Evalúa tus amistades

Cuando estamos en la escuela o en el trabajo, nos hacemos amigos de personas con las que quizá no tenemos mucho en común. Salimos en grupo y hablamos de cosas generales. No obstante, cuando deseamos compartir algo privado no sentimos que podamos compartirlo con ninguno de ellos. Esto se debe a que nuestras amistades pueden ser un tanto superficiales.

Tal vez sea el momento de evaluar cuales de nuestros amigos son compatibles con nosotros. Si ya has intentado compartir tus intereses e ideas personales con ellos y crees que ninguno tiene mucho en común contigo, puede ser el momento de ampliar tu círculo de amistades (no se trata de alejarte de los amigos que ya tienes, sino de sumar más). Puedes acudir a grupos, actividades o lugares donde haya personas interesadas en lo mismo que tú. Si te gustan los libros, por ejemplo, puedes ir a un centro cultural, una biblioteca, un club de lectura, etcétera. Y recuerda que, solo siendo auténtico con ellos, te darás cuenta si congenian de verdad.

shutterstock_1008617236.jpg





















Fuentes: